Diego Luna conversa con escritores, historiadores y politólogos en «Cambiar la historia», serie documental de Audible que analiza cómo los mundiales de futbol han servido como propaganda y lavado de imagen de regímenes autoritarios, desde Mussolini en 1934 hasta Qatar 2022 y el actual Mundial 2026.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El actor, productor y director de cine mexicano Diego Luna se sienta con personalidades (mujeres y varones), escritores, músicos, politólogos e historiadores para hablar cómo los mundiales de futbol han sido cortinas de humo, propaganda y lavado de imagen de regímenes autoritarios.
El resultado es la serie documental sonora titulada Cambiar la historia, que se encuentra en la plataforma Audible de Amazon. Luna (Toluca, Estado de México, 1979) menciona en entrevista que “el futbol es una gran herramienta de análisis, del comportamiento humano, lo social y lo político”.
El Audible Original fue creado junto con la casa productora La Corriente del Golfo. El realizador de Abel, Mr. Pig y Ceniza en la boca, la cual recibió ovación en el Festival de Cine de Cannes 2026, cuenta que “la pura afición futbolera” lo impulsó a participar en este proyecto:
“En todos los mundiales como que siempre me pongo a pensar ¿qué hago?, ¿qué hacemos? Busco ideas entre mis amigos, la familia que comparte esta afición y pasión.
“Ricardo Giraldo, quien dirige el pódcast y todos los proyectos sonoros dentro de La Corriente del Golfo se acercó y me dijo: ‘¿Qué onda? ¿Vamos a hacer algo o no?’ Nos acercamos con Emiliano Monge, escritor y politólogo mexicano, y así empezamos Cambiar la historia, con el interés de hablar de la memoria, de cómo los mundiales terminan siendo esas marcas que te ayudan a contarte tu propia vida y a situarte”.
Algunos invitados son la escritora y periodista Mariana Enríquez (Argentina), reconocida por obras como Las cosas que perdimos en el fuego y Nuestra parte de noche; la comentarista deportiva mexicana María José González, el escritor, historiador y guionista Eduardo Sacheri (Argentina), conocido por La pregunta de sus ojos y La noche de la Usina; la cantautora y actriz Anitta (Brasil) y el mismo Monge, entre otros. Luna explica de Cambiar la historia:
“En las charlas usamos el futbol como pretexto y al mismo tiempo rendimos un homenaje a la emoción que el futbol nos genera, que es genuino y bonito, y parece que la organización de los mundiales, la FIFA, pretende pisotear.
“También platicar sobre esta relación tan romántica entre el aficionado y lo que pasa en la cancha para tratar de entender por qué sigue sucediendo el futbol, a pesar de que los intereses del futbol no parecen ser prioridad igual para la FIFA, ni para quienes están organizando los mundiales. ¿Qué nos hace seguir asistiendo? Además hay otra pregunta: ¿qué habría pasado si la historia hubiera tomado otro rumbo? Se puede hablar de futbol y rápidamente terminar hablando de política, familia, la memoria y la relación con nuestro contexto”.
Hay especialistas que precisan que los mundiales son poderosos fenómenos de soft power (poder blando), diplomacia deportiva y control social. Y como “válvula de escape” sobre todo en sociedades atravesadas por crisis económicas o tragedias globales. El futbol proporciona un sentido de pertenencia y una dosis de alegría de primera necesidad.
Luna interviene:
“Me parece que hay una contradicción brutal en lo que estamos viviendo. El futbol es un deporte que festeja la equidad. La cancha es pareja, unos van de subida y otros de bajada, son once contra once, hay reglas muy claras y aplican para ambos bandos. La justicia es esencial para que suceda. Si no respetas al otro, pierdes. Cuando te dejas de preocupar por el otro te ganan. Es un deporte que te obliga a preocuparte por el otro, a respetar al otro y ser curioso de sus capacidades, no sólo pensar en las tuyas. Es un deporte que celebra las diferencias o por lo menos exige el respeto a las diferencias. Me encanta que este deporte celebra la colectividad”.
Continúa:
“Se entiende la colectividad como ese gran instrumento que trasciende lo individual y abraza el error humano como parte intrínseca del fenómeno. Me parece muy difícil entender que este torneo se esté celebrando en Estados Unidos, un país que no parece entender ninguno de estos conceptos”.
—Este Mundial es único porque no recuerdo que se haya hecho en un país anfitrión que estuviera en guerra con una de las naciones participantes. Eso es único, ¿verdad?
—Sí, y no está en una guerra, está en varias. E impone reglas que sólo aplican para un lado, en fin, traicionando cada uno de los valores que el futbol promueve. Ya no hay respeto alguno por lo que pueda pensar o sentir el aficionado. De hecho, el aficionado de futbol no está invitado al evento. Entre los precios del boleto en México, Canadá y Estados Unidos han alienado a quienes mantienen vivo el futbol. Si uno piensa en Estados Unidos qué comunidad ha hecho relativamente popular el futbol: es la comunidad latina. Bueno, esta comunidad no está invitada, más bien está advertida de que corre peligro.
Cabe destacar que el endurecimiento migratorio de Estados Unidos ha afectado a figuras internacionales, como al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, a quien se le negó la entrada a Estados Unidos. Ciudadanos de al menos 50 naciones enfrentan prohibiciones o trabas para ingresar a Estados Unidos, a pesar de las promesas de un Mundial inclusivo.
—¿Qué opina de que Estados Unidos no hospedó a la Selección de Irán? La presidenta de México permitió que establecieran su campamento de entrenamiento en Tijuana, México, cuando van a jugar en Estados Unidos.
—Es surreal, porque el presidente de Estados Unidos ha dicho públicamente que no puede garantizar la seguridad, ni la del equipo iraní ni de los fanáticos latinos que asistan. Debe regular su situación migratoria. Le ha advertido a aquellos que no han regularizado su situación migratoria en Estados Unidos que tampoco les puede garantizar que no sean expulsados del país al ir al Mundial.
“Es brutal en las manos de quién está el futbol. Que haya tres países también es muy raro. Además es un secreto a voces que México y Canadá estén ahí para maquillar que le dieron el Mundial a Estados Unidos, después del escándalo de corrupción del FIFA Gate, investigación que estaba haciendo el FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y casualmente paró. Es un cinismo brutal. Y vamos a ver cuánto tiempo aguanta la afición y la pasión.
Los mundiales, como lo muestra Cambiar la historia, han estado marcados por graves conflictos geopolíticos y acusaciones de corrupción. El torneo celebrado en Italia (1934) fue utilizado por el dictador Benito Mussolini como una herramienta de propaganda, en 1978, el Mundial de Argentina se efectuó en la dictadura militar de Jorge Rafael Videla. La eliminatoria rumbo al Mundial en México de 1970 entre El Salvador y Honduras degeneró en el conflicto bélico conocido como la Guerra de las Cien Horas.
Qatar 2022 igual presentó fricciones políticas, culturales y laborales por las denuncias de violaciones a los derechos humanos de los trabajadores migrantes y las restricciones sociales impuestas por el régimen qatarí.
El catálogo de Audible incluye más de un millón de títulos de audio, incluyendo Audible Originals, así como audiolibros y pódcasts de los principales estudios, editoriales y artistas reconocidos a nivel mundial.

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