agosto 10, 2026

CALIBRE800.MX

EL MEJOR NOTICIARIO DE LA RADIO

LA NUEVA MATERNIDAD DESPUES DE LOS 35

Monterrey— Desde pequeña, uno de los sueños de Anaís era ser mamá y tener una familia grande.

“Pero luego me fui involucrando en mi carrera, y una cosa y otra fueron aplazando todos los planes”, cuenta esta ingeniera industrial, hoy de 42 años y directiva de una empresa.A los 36 años conoció a su esposo, un año mayor, y aunque deseaba ser mamá, no se salvó de sentirse presionada.

“Tienes una pareja y luego, luego te están diciendo: ‘¿Y los hijos?’”, recuerda.Al tiempo formalizaron su relación y, tras acudir a una revisión, supo que su reserva ovárica era baja.Con un tratamiento de fecundación in vitro, a los 38 años se convirtió en mamá de unos cuates.Claudia, de 37 años, tuvo a su primera bebé hace ocho meses. No estaba segura de querer ser mamá; después de reflexionarlo con su esposo, decidieron intentarlo y quedó embarazada de forma natural.

“A lo mejor suena egoísta, pero pensaba: ‘Soy dueña de mi tiempo, tengo mi negocio, me puedo mover a la hora que quiero, mis horas de sueño’, además el tema de la inseguridad, eran cosas que me hacían dudar”, comenta.Hace décadas, ser mamá después de los 35 estaba estigmatizado y, en el ámbito médico, se consideraba de alto riesgo.Eso ha quedado atrás: ahora es común conocer a embarazadas cerca de los 40 años o mayores.“La maternidad después de los 35 no habla de llegar tarde. Cada vez veo más mujeres que esperan porque desean llegar a la maternidad desde un lugar distinto”, explica Elena de la Garza, psicóloga y maestra en terapia breve sistémica.

“No esperan porque amen menos la maternidad. Esperan porque quieren ejercerla con mayor conciencia”.

¿Ha cambiado el reloj biológico?

Hoy, una mujer mayor de 35 años puede tener un embarazo en mejores condiciones gracias a una nutrición saludable, al control de enfermedades crónicas y a los avances tecnológicos y científicos en la atención prenatal, explica la ginecóloga uróloga Alejandra Salcedo.“Sin embargo, biológicamente el ovario no ha cambiado”, recalca la especialista.“Todas las mujeres nacemos con un número de óvulos que disminuyen tanto en cantidad como en calidad, y este proceso se ve acelerado después de los 35 años.“Por eso llevar una vida saludable ayuda a llegar en mejores condiciones al embarazo”.Actrices como Anne Hathaway, de 43 años, y Natalie Portman, de 45, han causado sensación por sus embarazos. Frente a estos casos, la ginecóloga Salcedo señala que no pueden tomarse como parámetro de fertilidad natural, porque se desconoce si recurrieron a reproducción asistida.Fidel Morales, ginecólogo y perinatólogo del Hospital Ángeles Valle Oriente, indica que 1 de cada 5 pacientes que buscan procesos de fertilidad tiene casi 40 años.Acceder a un método de reproducción asistida, agrega, depende de las condiciones económicas, médicas y personales.Las posibilidades de conseguir un embarazo para una joven en cada ciclo menstrual van del 10 al 25 por ciento.“Después de los 35 años la posibilidad disminuye a entre 8 y 12 por ciento”, indica Morales. “Después de los 40 años se reduce hasta un 5 por ciento.“La reproducción asistida también presenta una disminución de eficacia si la mujer tiene mayor edad”.

Después del sueño profesional

Para Anaís, convertirse en mamá después de alcanzar metas es uno de los mayores beneficios.Otra ventaja que destaca es que hoy goza de una mayor estabilidad económica que cuando era una veinteañera.“Ya sabes bien qué quieres, y puedes tener en el trabajo la forma de tener estabilidad o tener libertades para poder participar más como mamá, porque ya tienes más dominio en el ámbito profesional”, dice.Considera que el mayor reto de ser mamá a una edad adulta es el cansancio. Por ejemplo, en los veintes habría tenido mayor tolerancia a las desveladas.En general, afirma que cumplir su sueño ha sido una experiencia maravillosa.

¿Qué posterga la maternidad?

No hay un retraso en la maternidad, dice la psicóloga De la Garza, sino que ahora las mujeres pueden elegir cuándo convertirse en madres e hacerlo con o sin pareja.“Hoy las mujeres tienen más oportunidades para estudiar, desarrollarse, construir un patrimonio, viajar, elegir pareja o decidir vivir sin ella”, indica.“La maternidad dejó de ser el único camino esperado y pasó a convertirse, cada vez más, en una decisión personal”.Otras deciden esperar porque buscan romper patrones familiares y ofrecerles a sus hijos una historia diferente a la que ellas vivieron. Entonces se enfocan en un proceso terapéutico.“Esperan porque son más responsables de las decisiones que están tomando, porque pueden suponer las consecuencias de esta decisión”, dice De la Garza.“Lo importante no es solo la edad. Lo importante es si esa decisión nace de la presión, de la costumbre o de una elección libre y consciente”.De la Garza explica que muchas mujeres después de los 35 tienen una identidad más consolidada y un proyecto de vida ya construido; sin embargo, la maternidad también implica reconstruir esa identidad y las rutinas establecidas.