septiembre 21, 2026

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EL ALZA DE TASAS DE LA FED REFLEJA LA ECONOMIA ACTUAL; UN EU CON INFLACION PERSISTENTE Y CRECIMIENTO

Economistas citados por la agencia AP afirman que el mundo con bajos tipos de interés que duró casi 15 años tras la Gran Recesión, ya quedó atrás

AP.- El presidente estadounidense Donald Trump ha reiniciado sus ataques contra la Reserva Federal luego que ésta subiera el miércoles su tasa de interés de referencia, pero la Fed importa menos que las tendencias económicas más amplias cuando se trata de los costos de endeudamiento a más largo plazo, según economistas.

La economía de Estados Unidos crece de manera constante pese a recibir golpes repetidos —e incluso podría estar acelerándose—, al tiempo que la inflación se mantiene obstinadamente alta.

Las grandes empresas tecnológicas están pidiendo prestadas enormes cantidades de efectivo para invertirlas en la construcción de centros de datos, y el gobierno federal sigue registrando grandes déficits presupuestarios anuales. Todas estas tendencias apuntan a tasas de interés más altas, independientemente de lo que haga la Fed, señalan analistas.

Como resultado, el mundo de bajas tasas de interés e inflación que duró casi 15 años después de la Gran Recesión se ha terminado y está siendo reemplazado por un mundo más caro y con tasas más altas.

Las tasas hipotecarias cayeron al rango del 3% en la década de 2010 e incluso más durante la Covid-19, pero esas condiciones ya quedaron atrás.

La tasa promedio de la hipoteca a 30 años alcanzó 6.95% la semana pasada, el nivel más alto en más de un año y medio.

Joe Brusuelas, economista jefe de RSM, una firma de consultoría fiscal, explicó que una razón importante del cambio es el paso de la economía previa a la pandemia, en la que la demanda de consumidores y empresas era débil, a la economía actual, en la que un gasto saludable de consumidores y empresas choca con shocks de oferta y cuellos de botella.

Además de los precios más altos del petróleo y el gas por la ofensiva con Irán, el despliegue de la IA ha tenido dificultades por una oferta insuficiente de chips informáticos, equipos electrónicos y trabajadores para ensamblarlo todo.

“Hemos atravesado una transformación estructural de la economía», afirmó Brusuelas. «El cambio de régimen en la inflación y las tasas de interés es el resultado”.

Empresas y gobierno compiten por los bonos

El cambio, en muchos sentidos, devuelve la economía a donde estaba antes de la crisis financiera que comenzó en diciembre de 2007 y se prolongó hasta junio de 2009.

Pero incluso después que terminó la recesión, el gasto de consumidores y empresas siguió siendo débil. En la década de 2010, millones de estadounidenses se concentraron en pagar hipotecas sobredimensionadas y deudas de tarjetas de crédito. Las empresas vieron pocas oportunidades de inversión, y muchas grandes tecnológicas como Google de Alphabet y Facebook de Meta acumularon efectivo.

Ahora, esas compañías están usando esas reservas para ampliar centros de datos de IA, y están pidiendo prestado aún más dinero para hacerlo. Y los consumidores estadounidenses —pese a que encuestas muestran que son pesimistas sobre la economía— siguen gastando a un ritmo saludable.

Un informe reciente que mostró que las ventas minoristas repuntaron el mes pasado llevó a economistas de Bank of America a pronosticar que el crecimiento alcanzará un sólido 3% a una tasa anual en el trimestre de julio a septiembre.

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, destacó el cambio en un discurso en la conferencia anual del banco central en Jackson Hole, Wyoming, el mes pasado.

“Después de 2008, era una opinión ampliamente compartida que un exceso de capital se quedará al margen durante mucho, mucho tiempo, porque simplemente no habrá suficientes oportunidades de inversión convincentes», señaló Warsh. «Ya se había inventado todo lo bueno. Así que el crecimiento será bajo y lento».

“Bueno, los tiempos ciertamente han cambiado”, continuó. “Reservas de capital en constante expansión están fluyendo hacia infraestructura relacionada con la IA de todo tipo”.

El gasto y la inversión adicionales han contribuido a elevar las tasas de interés de más largo plazo en los bonos del gobierno, que compiten por prestamistas. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años superó el 5% este año por primera vez desde 2023, incluso antes que la Fed subiera el miércoles su tasa de referencia de corto plazo.

Muchas de las políticas de Trump han contribuido a mayores costos de endeudamiento, en particular el conflicto con Irán, que ha impulsado al alza los precios de la gasolina.

Cuando la inflación persiste, los inversionistas exigen tasas de interés más altas en los bonos del Tesoro de más largo plazo, como el de 10 años, que influye fuertemente en las tasas hipotecarias.

“El presidente puede decir que quiere tasas de interés más bajas y, sin embargo, sigue apretando el botón de todas las políticas que elevan las tasas”, sostuvo Elizabeth Pancotti, vicepresidenta de política, incidencia e investigación en la organización progresista Groundwork Collaborative.