agosto 23, 2026

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‘QUE SI ENTREGABAN CENIZAS’…

El Diario solicitó a laboratorios especializados los análisis de tres muestras de cenizas entregadas a deudos de personas fallecidas cuyo servicio de cremación fue brindado por Plenitud, lo que dio como resultado que el crematorio sí entregaba, al menos en los años 2020 y 2022, cenizas de restos humanos a los familiares de los difuntos.

TOMADA DE ELDIARIO.MX

Los análisis fueron realizados por un laboratorio en Monterrey, Nuevo León, y otro en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, con una muestra procesada por el crematorio Memorial, sin señalamiento alguno, y dos muestras de Plenitud, donde en junio de 2025 fueron encontrados 386 cadáveres en descomposición, sin haber sido cremados, aunque a los familiares de las personas muertas les habían entregado supuestas cenizas de sus difuntos.

Las cenizas de un cuerpo procesado en el Memorial, crematorio cuya operación no ha sido cuestionada, correspondían a una persona fallecida en el año 2023, mientras que las de Plenitud eran de los años 2020 y 2022. Los resultados arrojaron que son similares y casi con toda certeza son de humanos, por lo que hasta esos años, según la evidencia en las muestras, no había incurrido en prácticas irregulares como las detectadas el año pasado.

Las muestras fueron proporcionadas por familiares de los difuntos, quienes solicitaron a El Diario mantener el anonimato, pero entregaron parte de sus cenizas con fines de investigación y para saber si eran en verdad de sus seres queridos.

En los laboratorios privados especializados señalaron que con restos cremados era imposible una identificación genética, pero sí era factible obtener una identificación de los materiales y, con base en la evidencia científica conocida sobre la composición de los huesos humanos, tener al menos una aproximación a la verdad.

Fueron analizadas muestras de alrededor de 100 gramos, correspondientes a urnas con contenidos que, en condiciones normales, llegan a tener entre un kilo y medio y tres kilos de cenizas humanas, que son, básicamente, los huesos triturados hasta ser granulados, luego del proceso de incineración al que son sometidos.

Las cenizas que son entregadas de forma regular son básicamente el compuesto óseo, ya que el resto del cuerpo humano se desintegra en otros elementos, razón por la que el cadáver de una persona de alrededor de 70 kilogramos de peso termina reducido a menos de un cinco por ciento de ese peso al ser pasado por la cremación.

Así, aunque los huesos humanos y animales son muy similares y contienen elementos también encontrados en materiales de origen inorgánico o no biológico, fue determinado que tanto en las muestras de uno como de otro crematorio coincidía la presencia, fundamentalmente, de los compuestos de la hidroxiapatita ósea.

Los laboratorios que hicieron el trabajo para El Diario solicitaron también mantener su marca comercial bajo reserva, así como la de los especialistas en microscopía y espectroscopía que los realizaron, debido a que no fue una colaboración forense oficial ni solicitada por alguna autoridad de México o Estados Unidos.Bajo esa condición, reportaron que los materiales entregados para su análisis, “con textura granular y apariencia ceniza”, fueron sometidos a una prueba SEM-EDS (Microscopía Electrónica de Barrido con Espectroscopía de Energía Dispersiva).

“El modelo logró obtener imágenes de alta resolución para visualizar la morfología superficial. Con análisis elemental para identificar y cuantificar la composición química, cualitativa y cuantitativamente, de materiales”, asienta cada uno de los reportes, donde se detalla la composición específica de cada muestra.

Las muestras de A.C.G., M.M.L. y J.A.H.

La primera muestra corresponde a quien en vida tenía las iniciales A.C.G., cuya fecha de defunción fue el cuatro de julio de 2023. Fue velada en la funeraria Latinoamericana y cremada en el Memorial, de acuerdo con el registro entregado por sus familiares.

El análisis establece que “tras excluir el carbono que proviene del sustrato” –es decir, del contexto de la cremación y sus resultados y representa cerca del 28 por ciento del total– los elementos con mayor presencia en la muestra son oxígeno, calcio, fósforo, sodio, potasio, cloro, magnesio y silicio, en ese orden.“Las cenizas humanas derivan principalmente del mineral óseo hidroxiapatita (Ca10(PO4)6(oH)2).

La coloración suele ser uniforme, sin muchas variaciones entre las muestras, salvo casos de contaminación. Generalmente se obtienen de la combustión total de restos humanos y posterior molienda de los huesos cremados”, establecen los resultados en el apartado de la “Comparación con cenizas humanas típicas”.

En términos elementales, agrega, suelen mostrar oxígeno dominante, en niveles del 45 al 55 por ciento; calcio en niveles altos, por el orden del 25 al 40 por ciento; fósforo significativo, en niveles de 10 a 18 por ciento; sodio, magnesio y potasio en niveles bajos, de menos del 10 por ciento; cloro en trazas mínimas, menos del tres por ciento, y silicio muy bajo, excepcionalmente por alguna contaminación de la muestra con arenas.

En otro apartado del análisis denominado “Relación Ca/P” (Relación calcio-fósforo), asienta que el de 1.96 puntos “es el indicador (la relación calcio-fósforo) más importante debido a que la hidroxiapatita ósea tiene 1.67.

El valor es relativamente cercano, considerando que: la cremación altera la estequiometría (relación cuantitativa entre reactivos y productos en una reacción química); pueden existir carbonatos y óxidos; el análisis SEM-EDS suele tener desviaciones de varios puntos porcentuales”, agrega.

En los elementos que concuerdan con los restos cremados, señala coincidencias claras, como que el calcio y el fósforo están presentes en una proporción razonable; aparecen sodio, potasio y magnesio como elementos menores de la composición ósea y el oxígeno es dominante por los fosfatos y óxidos resultantes del proceso crematorio.

La muestra de A.C.G. señala que contiene “elementos que indican posible contaminación o matriz externa”, el silicio, que es común en presencia de polvo, arena, cerámica o vidrio; y el cloro, que puede provenir de sales residuales del cremador, de contaminación del ambiente o del recipiente donde fueron guardados los restos o la forma en que fueron manipulados (en bolsitas con cierre zip de plástico).

“La composición de la muestra sometida a estudio es compatible con material mineral derivado de hueso calcinado, porque contiene el sistema Ca-P-O característico; la relación Ca/P está dentro de un rango plausible; los elementos menores coinciden con mineral óseo”, dice el resultado en la evaluación global.

Finalmente, en la conclusión establece: “Los hallazgos permiten afirmar que la muestra 1 corresponde a los característicos de restos humanos; pero también son compatibles a los restos de cenizas óseas animales, materiales con fosfatos de calcio y materiales cerámicos con Ca-P.

La composición es consistente con cenizas óseas calcinadas, pero no permite distinguir si son humanas o animales, ni confirmar su origen biológico al 100 por ciento”.

Sin embargo, los mismos especialistas reconocen que la conclusión científica no puede determinarse con un grado de exactitud perfecto, pero la lógica indica que si son restos procesados en un crematorio de cadáveres humanos, sería muy improbable que hubieran sido calcinadas otras cosas con fosfatos para simular los restos.

Contaminación menor

La muestra dos corresponde a M.M.L., quien tiene fecha de defunción en junio del año 2022. Fue velado en la funeraria Latinoamericana y su cadáver fue encargado al crematorio Plenitud, que luego envió las cenizas a la empresa de la velación para que, a su vez, las entregara a sus familiares.

En este caso, hay una variación muy ligera en el carbono y contiene casi los mismos niveles, con cambios poco significativos de oxígeno, calcio, fósforo, sodio, potasio, cloro, magnesio y silicio, en el mismo orden de presencia de cada elemento.

“Los hallazgos permiten afirmar que la muestra 2 corresponde a los característicos de restos humanos; pero también son compatibles a los restos de cenizas óseas animales, materiales con fosfatos de calcio y materiales cerámicos con Ca-P”, establece en la conclusión el análisis, con la misma advertencia científica de que es imposible determinar al 100 por ciento su origen humano e incluso biológico.

La tercera muestra también corresponde al crematorio Plenitud, de una persona identificada con las iniciales J.A.H., fallecida en el seis de noviembre de 2020 y velada en la funeraria Latinoamericana.

Los resultados de esa muestra también son similares a los anteriores, pero la conclusión tiene una variante: “Los hallazgos permiten afirmar que la muestra 3 corresponde a los característicos de restos humanos; pero también son compatibles a los restos de cenizas óseas animales, materiales con fosfatos de calcio y materiales cerámicos con Ca-P…

En este caso, la presencia de Si (silicio) es mayor, pero apenas ligeramente detectable. Este es un indicador de arenas presentes en la muestra, pero no con una presencia significativa ni relevante, que podría ser producto del manejo de la muestra”. La presencia de ese elemento en una cantidad cercana al uno por ciento es considerada producto de una ligera contaminación.

El fraude del crematorio Plenitud

Estas dos muestras del crematorio Plenitud comparadas con otra de una negociación diferente permiten inferir que el fraude pudo volverse práctica regular en los últimos meses del año 2022 y a partir de 2023, pues familiares de los difuntos no sepultados ni cremados reportaron haber recibido urnas con arena, cemento y otros materiales, en vez de las cenizas resultantes de la cremación de los cadáveres de sus seres queridos.

Fue el jueves 26 de junio del año pasado cuando las autoridades municipales y estatales detectaron decenas de cadáveres sin cremar en el establecimiento de la colonia Granjas Polo Gamboa. Tras varios días de trabajo para extraer los cuerpos, determinaron que pertenecían a 386 personas fallecidas, cuya cremación había sido cobrada y supuestamente realizada, pues les habían entregado falsos restos a sus deudos.

Hasta la fecha, han sido identificados los restos de 214 personas, mientras que los demás siguen sin ser plenamente reconocidos.

El crematorio prestaba servicios a las funerarias “Luz Divina”, “Protecto-Deco”, “Del Carmen”, “Latinoamericana” y “Amor Eterno”, según las investigaciones de la Fiscalía del Estado, negocios que tras la velación y la supuesta cremación eran los que, como intermediarios, entregaban las falsas cenizas a los familiares.