junio 6, 2026

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DE AMLO A SHEINBAUM; COMO PASO LA CNTE DE SER ALIADA DEL GOBIERNO A SU PRINCIPAL DOLOR DE CABEZA

Fue uno de los aliados más importantes de López Obrador durante su ascenso político; sin embargo, las demandas históricas y los límites presupuestales de los gobiernos de la 4T transformaron esa cercanía en una relación marcada por protestas, bloqueos y tensiones que hoy enfrenta la presidenta

La relación entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y los gobiernos de la Cuarta Transformación ha transitado por distintas etapas: de la colaboración política y el respaldo electoral a una confrontación que se mantiene vigente en las calles y en las mesas de negociación.

La CNTE nació el 17 de diciembre de 1979 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, como una corriente disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Desde entonces, la organización se ha caracterizado por impulsar la democratización sindical, la defensa de la educación pública y la movilización como principal herramienta de presión política.

Durante años, el movimiento encontró coincidencias ideológicas con Andrés Manuel López Obrador. Como opositor, el entonces líder político criticó las reformas educativas impulsadas durante los gobiernos neoliberales y se comprometió a derogar la Reforma Educativa promovida por el expresidente Enrique Peña Nieto.

Esa promesa fortaleció el vínculo entre ambas partes. Para amplios sectores del magisterio disidente, López Obrador representaba la posibilidad de revertir políticas que consideraban perjudiciales para los trabajadores de la educación.

La CNTE mantiene su capacidad de movilización y presión política en México, mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta uno de los conflictos heredados más complejos de la Cuarta Transformación, marcado por demandas históricas en materia laboral, educativa y de pensionesLa CNTE mantiene su capacidad de movilización y presión política en México, mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta uno de los conflictos heredados más complejos de la Cuarta Transformación, marcado por demandas históricas en materia laboral, educativa y de pensiones

Tras ganar las elecciones de 2018, el nuevo gobierno cumplió uno de los principales compromisos adquiridos con la CNTE: la abrogación de la Reforma Educativa. Además, se establecieron canales permanentes de diálogo y mesas de negociación que permitieron atender diversas demandas del sector.

Durante la administración de AMLO también se autorizaron incrementos salariales y mejoras en prestaciones para los trabajadores de la educación. En distintos momentos, López Obrador reconoció públicamente a la CNTE como una organización que había defendido la educación pública en los años de mayor influencia de las políticas neoliberales.

Incluso llegó a calificar al magisterio disidente como una “vanguardia” que contribuyó a rescatar la educación pública en México.

Las demandas que la 4T no logró resolver

A pesar de los acuerdos alcanzados, la relación comenzó a deteriorarse conforme avanzó el sexenio.

La CNTE consideró insuficientes varias de las medidas adoptadas por el gobierno federal y mantuvo vigentes demandas históricas relacionadas con el sistema de pensiones, los derechos laborales y los mecanismos de promoción docente.

Primer plano de una pancarta blanca con "CNTE" en letras negras; detrás, una multitud frente al Palacio Nacional de México con la bandera nacional.Una multitud de maestros, algunos con cartulinas, se congrega frente al Palacio Nacional de México, con una pancarta de la CNTE en primer plano, durante una movilización tensa

Entre las principales exigencias destacan la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el regreso al esquema de jubilaciones previo a las Afores, la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM) y mayores incrementos salariales.

Las diferencias se hicieron visibles a partir de 2021, cuando la organización retomó movilizaciones, marchas y plantones para exigir respuestas concretas.

Uno de los episodios más tensos ocurrió en agosto de ese año, cuando integrantes de la CNTE bloquearon el paso del presidente López Obrador en Chiapas, impidiéndole llegar a una conferencia matutina. A partir de entonces, la relación dejó de estar marcada por la cercanía inicial y comenzó una etapa de mayor confrontación.

Aunque el gobierno continuó privilegiando el diálogo, las diferencias sobre temas estructurales nunca desaparecieron.

Sheinbaum enfrenta un conflicto heredado

La llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia no modificó de fondo el escenario.

Desde el inicio de su administración, la mandataria apostó por mantener abiertas las mesas de negociación con la CNTE y ha reiterado que su gobierno no recurrirá a la represión para atender las movilizaciones magisteriales.

Sin embargo, los reclamos del movimiento continúan vigentes.

La Coordinadora sostiene que las respuestas gubernamentales no atienden el fondo de sus demandas, mientras que el gobierno federal argumenta que algunas peticiones representan costos financieros difíciles de asumir sin comprometer el equilibrio presupuestal.

Mesa de negociación de madera clara con carpetas beige, una hoja con 'CNTE', un bolígrafo y vaso de agua; al fondo, banderas de México y sillas vacías desenfocadas.La CNTE mantiene su capacidad de movilización y presión política en México, mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta uno de los conflictos heredados más complejos de la Cuarta Transformación, marcado por demandas históricas en materia laboral, educativa y de pensiones

Esta diferencia ha provocado nuevas protestas, bloqueos y jornadas de movilización que se han extendido durante 2025 y 2026.

El desafío para Sheinbaum es particularmente complejo porque enfrenta a un movimiento que históricamente ha mantenido autonomía frente a los gobiernos y que no se considera únicamente un sindicato, sino un actor político con capacidad de presión nacional.

Además, el conflicto ocurre en un contexto especialmente sensible debido a la cercanía de la Copa Mundial de Futbol 2026, evento que colocará a México bajo la atención internacional.

La historia reciente demuestra que la CNTE sigue siendo uno de los movimientos sociales con mayor capacidad de movilización en el país. Lo que comenzó como una alianza estratégica con López Obrador terminó convirtiéndose en uno de los principales retos políticos para la continuidad de la Cuarta Transformación bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum.