SANTO EVANGELIO
– San Mateo 8, 1-4

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó de la montaña, lo iba siguiendo una gran multitud. De pronto se le acercó un leproso, se postró ante él y le dijo: “Señor, si quieres, puedes curarme”.
Jesús extendió la mano y lo tocó, diciéndole: “Sí quiero, queda curado”. Inmediatamente quedó limpio de la lepra.
Jesús le dijo: “No le vayas a contar esto a nadie. Pero ve ahora a presentarte al sacerdote y lleva la ofrenda prescrita por Moisés para probar tu curación”.
Palabra del Señor

Más historias
ADOLESCENTE CAE DESDE 15 METROS DE ALTURA EN UNA ATRACCION DE DISNEYLAND
HUMANOS Y GRANDES SIMIOS COMPARTIMOS EL RITMO DE LA RISA DESDE HACE 15 MILLONES DE AÑOS
MUERE LA OSA ‘MINA’ NUEVE MESES DESPUES DE HABER SIDO RESCATADA POR FUNDACION DE HIDALGO