agosto 11, 2026

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¿CUAL DE LOS HERMANOS TIENE MAS RIESGO DE CIERTAS ENFERMEDADES?

Un estudio con más de 10 millones de hermanos sugiere que el orden de nacimiento puede influir en la salud, con diferencias en la frecuencia de ciertas enfermedades entre primogénitos y segundos hijos. La investigación, publicada en 2026 en Nature Health, analizó registros médicos de más de cinco millones de familias estadounidenses con dos hijos.

De 418 enfermedades analizadas, 150 mostraron diferencias estadísticamente significativas. Los primogénitos presentaron mayores probabilidades de diagnósticos de autismo, TDAH, tics, alergias alimentarias y rinitis alérgica. Los segundos hijos, en cambio, mostraron mayores probabilidades de gastritis, herpes zóster y problemas relacionados con el abuso de sustancias.

Posibles causas de las diferencias

Una explicación para las alergias es que el primer hijo llega a un hogar sin hermanos mayores que traigan microorganismos de la escuela. El segundo, en cambio, se expone desde bebé a una mayor variedad de microbios, lo que podría favorecer la tolerancia inmunológica.

La diferencia de edad entre hermanos también influye. Las diferencias en alergias y consumo de sustancias se reducían con intervalos mayores, mientras la asociación con autismo fue más pronunciada en algunos grupos con varios años de separación. Esto sugiere una mezcla de factores biológicos y ambientales.

Investigaciones previas, como una con registros de Suecia, ya habían observado que los primogénitos pueden tener desventajas de salud al nacer, mientras los hijos posteriores sufren más infecciones en los primeros años por los virus y bacterias que llevan los hermanos mayores al hogar.

Factores sociales y limitaciones del estudio

Los padres suelen prestar más atención al primer hijo, lo que podría influir en la frecuencia de diagnósticos. En cambio, los hermanos menores crecen observando a un adolescente mayor, lo que podría afectar conductas de riesgo, aunque la relación es compleja.

El estudio no demuestra causalidad. Los datos provienen de reclamaciones de seguros médicos, por lo que reflejan diagnósticos registrados, no la frecuencia real de cada enfermedad. Además, las familias analizadas tenían dos hijos y seguro médico comercial en Estados Unidos, lo que limita la generalización de los resultados.

Los investigadores compararon hermanos dentro de la misma familia y entre familias distintas para reducir sesgos, pero factores como la edad de los padres, genética, situación económica y atención recibida también pueden influir. Así, el orden de nacimiento es una pista estadística, no un destino médico.

En conclusión, crecer bajo el mismo techo no implica vivir la misma infancia. El embarazo, los microbios del hogar, la experiencia de los padres y la presencia de otro niño cambian con cada nacimiento, y esas pequeñas diferencias podrían dejar huellas en la salud a largo plazo.