agosto 13, 2026

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EXPERTOS EN SALUD PUBLICA CRITICAN ASPECTOS MEDICOS, FINANCIEROS Y LOGISTICOS DEL PLAN DE VACUNAS DE TRUMP

Para los padres, separar las inyecciones combinadas aumentaría la cantidad de visitas a los consultorios y el riesgo de fallar a las citas; para las farmacéuticas implicaría generar nuevas plantas y procedimientos de producción

AP.- Además de criticar la falta de sustento médico, expertos en salud pública señalaron que la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que pide cambiar la vacunación infantil en Estados Unidos plantea obstáculos financieros y logísticos sin precedentes que se les impondrían a padres, proveedores de salud y fabricantes de medicamentos.

El anuncio que el presidente republicano hizo este lunes pide separar las vacunas combinadas —incluida la vacuna triple contra el sarampión, las paperas y la rubéola, conocida por las siglas en inglés MMR o como vacuna triple viral— en inyecciones por separado. La orden indica que las citas para esa y otras vacunaciones deberían espaciarse siempre que sea posible.

Para lograrlo, los fabricantes de medicamentos tendrían que reactivar una serie de vacunas individuales que no se comercializan por separado en Estados Unidos desde hace décadas. También tendrían que construir nuevas plantas de fabricación capaces de producir millones de dosis de vacunas adicionales a las que el país utiliza actualmente.

En el caso de los padres, desagrupar la vacuna triple viral y espaciar las inyecciones significaría visitar al consultorio médico muchas más veces de lo que hoy se necesita. Esas citas también podrían sobrecargar a los pediatras que suelen administrar las vacunas, al tiempo que elevarían los costos asociados a jeringas y otros suministros médicos.

Diversos estudios en Estados Unidos y otros países han demostrado que las vacunas combinadas aumentan la probabilidad de que los niños estén plenamente protegidos contra enfermedades infecciosas antes de comenzar la escuela.

Los expertos en salud afirman que no existe una base científica para cambiar de rumbo.

«Hacemos cosas que son menos convenientes y más caras si hay una buena razón para hacerlo», señaló la doctora Anna Durbin, de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins. Sin embargo, considera que «no hay una buena justificación para esto. Creo que es una política de salud pública muy mala«.

Reestructurar la fabricación de vacunas

Bajo la orden ejecutiva de Trump, se instruye a funcionarios federales a elaborar en un plazo de 90 días planes para dividir la vacuna triple viral y espaciar otras vacunas.

Pero científicos farmacéuticos y exreguladores sostienen que esos cambios probablemente llevarían años y requeriría que los fabricantes gasten decenas de millones de dólares en nuevos estudios e instalaciones de producción.

Actualmente no existen vacunas individuales en Estados Unidos para el sarampión, las paperas o la rubéola. Todas las vacunas aprobadas para esos virus por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) son vacunas combinadas. Ese enfoque de tres en uno ha sido el estándar en Estados Unidos desde la década de 1970.

Jesse Goodman, exjefe de vacunas de la FDA y profesor en la Universidad de Georgetown, explicó que las empresas tendrían que realizar grandes estudios que demostraran que las nuevas vacunas individuales producen en los niños respuestas que refuercen el sistema inmunitario similares a las versiones actuales.

Las compañías también tendrían que demostrar la seguridad de las nuevas instalaciones y procedimientos de fabricación, dado que las vacunas individuales contra el sarampión no se han producido de forma generalizada en Estados Unidos desde hace casi medio siglo.

Según expertos del sector, diseñar, construir y obtener la aprobación federal para nuevas plantas de vacunas suele tomar alrededor de cinco años.

Además, Goodman indicó que la FDA tendría que revisar y autorizar cada vacuna desagrupada por separado, un proceso sin precedentes.

«Creo que no hay ningún ejemplo comparable de eliminar medidas de salud pública enormemente eficaces que protegen a los bebés sin una razón científica documentada», afirmó.

Las vacunas individuales contra el sarampión y enfermedades relacionadas tienden a utilizarse en países de menores ingresos que no pueden costear la vacuna tripleviral. Las empresas que suministran vacunas infantiles en EU sólo fabrican la vacuna combinada (en México esas vacunas están incluídas en la pentavalente).

En comunicados separados, Merck y GSK afirmaron que respaldan la inocuidad y la eficacia de sus productos. Ninguna abordó planes para desagrupar sus vacunas.

Un comunicado de Merck enviado por correo electrónico a The Associated Press indicó que «hasta la fecha, no se ha publicado evidencia científica que muestre algún beneficio de separar la vacuna combinada MMR en tres vacunas individuales».

Más visitas a la clínica

La vacuna MMR se administra actualmente en dos dosis: la primera al año de edad y la segunda después de los cuatro años, así que dividir la vacuna en sus tres componentes separados significaría seis visitas al consultorio. Espaciar otras vacunas contra la tos ferina y otras enfermedades infecciosas podría multiplicar aun más el número de visitas.

A medida que aumenta el número de visitas, es más probable que los padres falten a las citas o dejen de programarlas, según Durbin.

«Va a ser menos conveniente, más caro y habrá menos personas vacunándose», expresó Durbin.

Desde el año pasado, Trump ha manifestado repetidamente su preocupación por la cantidad de vacunaciones que reciben los niños en su país y ha instado al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., a reducir el número. Kennedy y otros funcionarios han señalado a países más pequeños, como Dinamarca, que recomiendan ligeramente menos vacunas que Estados Unidos.

Donald Trump y Robert F. Kennedy Jr. en la firma ante la prensa de la orden ejecutiva el lunes 10 de agosto. Crédito: AP

Pero desagrupar las vacunas combinadas hará que los niños reciban muchas más inyecciones individuales que otras naciones comparables, observa Durbin.

El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, dijo que los esfuerzos del gobierno de Trump respecto a la vacuna triple viral «les darán a los padres más opciones» sobre cuando vacunar a sus hijos, «lo que en última instancia aumentará las tasas de vacunación para las tres enfermedades», aseguró.

La orden sobre vacunas no es legalmente vinculante

A pesar del carácter extraordinario de la orden de Trump, algunos expertos dudan de que derive en cambios significativos, ya que ni la Casa Blanca ni la FDA pueden obligar a los fabricantes a desarrollar y solicitar la aprobación de nuevas vacunas.

Desde una perspectiva empresarial, las compañías tienen pocos incentivos para desarrollar versiones individuales de vacunas que ya venden en presentaciones combinadas.

El doctor Paul Offit, investigador de vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia y exasesor del gobierno, comentó: «Estarían compitiendo contra sí mismos, y no hay razón para hacerlo».

Aunque la orden de Trump pide más investigación y recomendaciones federales, sólo los gobiernos estatales tienen la autoridad legal para exigir vacunaciones a los escolares. La orden simplemente aconseja a los estados considerar la actualización de sus leyes para reflejar el enfoque del gobierno de Trump.

«Creo que los estados van a ignorar esto», sostuvo Offit. «Creo que, en definitiva, no necesitamos recurrir a Donald Trump para recibir consejos médicos».