El paso de preescolar a primaria representa uno de los primeros grandes cambios en la vida escolar de un niño. Nuevos horarios, un salón diferente, más tiempo dentro de la escuela y mayores responsabilidades que pueden generar emoción, pero también miedo o incertidumbre.
Para que este cambio no resulte tan brusco, madres y padres pueden comenzar desde casa a preparar a sus hijos no sólo para aprender, sino también para desenvolverse con mayor independencia.
La maestra de primaria Astrid Cedillos explicó que una de las principales recomendaciones es la autonomía, enseñarles poco a poco a realizar por sí mismos actividades que anteriormente hacían con ayuda de un adulto, como cuidar sus pertenencias, abrir y cerrar los recipientes de su lonchera, guardar sus útiles o resolver pequeñas situaciones cotidianas.
Y es que la intención no es exigirles que sean completamente independientes de un momento a otro, sino darles la oportunidad de practicar antes de entrar a primaria, para que al llegar a la escuela esas acciones ya les resulten familiares.
También es recomendable establecer con anticipación una rutina similar a la que tendrán durante el ciclo escolar.
Ajustar poco a poco los horarios de sueño, levantarse más temprano, preparar la mochila y organizar sus cosas puede ayudar a que el cambio de horario no llegue de golpe.
La preparación, indica Cedillos, puede incluir hablar con los niños sobre lo que se encontrarán en su nueva escuela, en lugar de presentar la primaria como una etapa llena de obligaciones, los padres pueden explicarles de manera sencilla cómo será un día normal, quiénes estarán ahí y a quién pueden acudir si necesitan ayuda.
Para la maestra conocer el espacio también puede brindar tranquilidad, por lo que, durante el primer día, los docentes realizan recorridos para que los alumnos ubiquen los baños, la dirección, sus salones y otros espacios de la escuela.
Asimismo, la parte emocional también cuenta, por lo que, desde el punto de vista psicológico, es normal que un niño pueda sentir nervios ante una transición escolar.
Especialistas del Child Mind Institute dicen que el regreso a clases puede aumentar temporalmente la ansiedad, particularmente cuando se trata de una transición importante o cuando al pequeño le cuesta separarse de sus padres.
Una de las recomendaciones es escuchar qué es exactamente lo que preocupa al niño, en lugar de restarle importancia a sus temores, y hacer preguntas sencillas como “¿qué es lo que más te preocupa de la primaria?”, así, pueden ayudar a identificar si tiene miedo de quedarse solos, no encontrar el baño, no saber pedir ayuda, convivir con nuevos compañeros o separarse de sus padres.
También puede ser útil visitar previamente la escuela cuando sea posible, conocer el salón y familiarizarse con los espacios, ya que la exposición previa a esos lugares puede hacer que el primer día resulte menos desconocido, se lee en el documento.
La ansiedad por separación también puede aparecer durante las primeras semanas, según los expertos, quienes aseguran que un poco de nerviosismo al despedirse puede ser normal, pero si el niño presenta de manera persistente rechazo al acudir a la escuela, dolores de cabeza o estómago relacionados con asistir a clases, se recomienda buscar orientación profesional.
Así, la preparación para primero de primaria no comienza el día que asisten a clases, puede empezar desde casa con pequeñas tareas que permitan a los niños ganar confianza, conocer lo que viene y entender que, aunque se trata de una nueva etapa, tendrán adultos y compañeros que podrán acompañarlos durante el proceso.

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