agosto 31, 2026

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ALIVIA LA RIGIDEZ EN LAS MAÑANAS CON RUTINA DE DOS MINUTOS

Despertar con el cuello rígido o la espalda baja adolorida es común después de pasar la semana frente a una computadora, manejar durante horas o permanecer demasiado tiempo sentado. La falta de movimiento puede aumentar la tensión muscular y hacer que el cuerpo se sienta pesado incluso después de haber dormido.

El descanso no siempre elimina esa rigidez. Mientras permaneces sentado durante largos periodos, los músculos de la cadera, los glúteos y la espalda trabajan menos, mientras el cuello y los hombros soportan posturas mantenidas. Al levantarte, unos minutos de movimiento suave pueden ayudarte a recuperar movilidad sin empezar el día con una rutina intensa.

Ejercicios para aliviar la rigidez matutina

El primer ejercicio es la postura de gato-vaca. Colócate sobre manos y rodillas, con las muñecas debajo de los hombros y las rodillas alineadas con las caderas. Al exhalar, redondea lentamente la espalda y lleva la barbilla hacia el pecho; al inhalar, permite que el abdomen baje suavemente mientras levantas un poco el pecho y la mirada.

El movimiento debe ser lento y cómodo, sin intentar arquear la espalda al máximo. Repite entre cinco y ocho veces, siguiendo el ritmo de la respiración. Esta postura moviliza diferentes segmentos de la columna y puede disminuir la sensación de rigidez después de dormir o permanecer mucho tiempo sentado.

Si no quieres bajar al piso, puedes hacer una versión sentada al borde de la cama. Apoya ambos pies, coloca las manos sobre los muslos y, al exhalar, redondea suavemente la espalda mientras bajas la cabeza. Después endereza el torso, abre ligeramente el pecho y lleva los hombros hacia atrás sin forzar el cuello.

Para liberar la zona cervical, mantén la espalda recta y acerca lentamente una oreja hacia el hombro del mismo lado, sin levantar el hombro ni jalar la cabeza con la mano. Mantén la posición entre 15 y 20 segundos y repite hacia el otro lado. Debe sentirse una tensión ligera, nunca dolor, mareo u hormigueo.

La rutina completa puede durar cerca de dos minutos: un minuto de gato-vaca o su versión sentada y otro minuto de estiramientos laterales del cuello. Al terminar, levántate con calma, camina por la habitación y mueve los hombros hacia atrás varias veces para que el cuerpo pase gradualmente del descanso a la actividad.

Hábitos para prevenir la rigidez

El estiramiento funciona mejor como parte de un hábito, no como reparación de emergencia para toda una semana inmóvil. Levantarse periódicamente del escritorio, cambiar de postura, colocar la pantalla a una altura adecuada y caminar durante algunos minutos ayuda a evitar que la tensión vuelva a acumularse.

No conviene “tronar” el cuello, hacer rebotes ni empujar el cuerpo hasta sentir dolor. También debe evitarse cualquier movimiento que provoque debilidad, entumecimiento o dolor que baja hacia brazos o piernas. Si existe una lesión, cirugía reciente, osteoporosis u otro problema de columna, la rutina debe consultarse antes con un profesional.

El dolor necesita valoración médica cuando aparece después de una caída, se vuelve intenso, dura varias semanas o se acompaña de fiebre, pérdida de fuerza, hormigueo persistente, dificultad para caminar o pérdida del control de la vejiga o los intestinos. Para la rigidez cotidiana, en cambio, dos minutos de movimiento suave pueden ser una forma sencilla de empezar el sábado con menos tensión y mayor libertad para moverse.