septiembre 9, 2026

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¿LAS MUJERES LOS PREFIEREN MUSCULOSOS O CON ‘PANCITA’?

Durante años, las películas, las redes sociales y la industria fitness impulsaron la idea de que el hombre «perfecto» debe tener abdomen marcado, brazos enormes y un físico casi imposible de mantener. Sin embargo, distintos estudios muestran que la realidad es bastante más matizada, y que muchos hombres sobreestiman lo musculosos que las mujeres realmente prefieren que sean.

El malentendido que revela la ciencia

Un estudio publicado en el British Journal of Psychology encontró un patrón revelador: así como las mujeres suelen sobreestimar qué tan delgadas creen que a los hombres les gustan, los hombres cometen el error contrario con la musculatura. Calculan que las mujeres prefieren cuerpos mucho más musculosos de lo que en realidad prefieren, y ese efecto es más marcado quienes piensan en relaciones casuales que en relaciones estables, donde el físico pesa menos.

Una investigación de la Universidad de Washington, que mostró a 842 mujeres universitarias representaciones de 18 cuerpos masculinos con distintos niveles de músculo y grasa, encontró algo similar: las participantes prefirieron mayoritariamente cuerpos delgados con algo de músculo, no los físicos extremadamente definidos. El equilibrio entre ambos, más que el extremo, resultó ser lo más valorado.

El auge del «dad body»

En años recientes ganó popularidad el llamado dad body, el término usado para describir hombres con apariencia más natural, algo de grasa corporal y sin músculos excesivos. Un profesor de la Universidad de Yale plantea una explicación interesante detrás de esta preferencia: para algunas mujeres, este tipo de físico podría funcionar como una señal inconsciente de que ese hombre sería un buen padre, priorizando estabilidad sobre exhibición física.

Un estudio más reciente de la Universidad de Coventry, publicado en 2025 en la revista Personality and Individual Differences, encontró que los cuerpos excesivamente musculosos ya no se perciben como los más atractivos para relaciones a largo plazo. El hallazgo central: un cuerpo muy trabajado puede llamar la atención al primer vistazo, pero no garantiza interés emocional sostenido.

Entonces, ¿el físico sí importa o no?

Sí importa, pero con matices según el tipo de relación. Investigadores de la Universidad de Arizona encontraron que las mujeres sí valoran la fuerza física, en particular la fuerza de la parte superior del cuerpo, cuando piensan en relaciones a corto plazo. Pero en relaciones a largo plazo, ese peso se traslada hacia otras cualidades, como el sentido del humor.

Es decir: verse activo y cuidado sí genera atracción, pero alcanzar físicos extremos, difíciles de sostener sin dietas estrictas o rutinas obsesivas, no necesariamente suma más puntos de los que su propio esfuerzo sugiere.

Lo que realmente pesa en una relación estable

Marcelo Benavides, psicólogo clínico especializado en dinámicas afectivas contemporáneas, explica que lo que se entiende por «atractivo» está cambiando: hoy muchas mujeres priorizan la autenticidad, la confianza emocional y la seguridad personal por encima de atributos físicos específicos. Sentido del humor, higiene, inteligencia emocional y trato amable se repiten constantemente entre los factores más mencionados al buscar pareja estable.

¿Y entonces por qué tantos hombres persiguen el físico extremo?

Aquí hay un ángulo que vale la pena considerar: buena parte de la cultura del gimnasio también funciona como validación entre hombres y competencia social masculina, más allá de la atracción romántica en sí. El malentendido sobre lo que «ellas prefieren» termina empujando a muchos hacia un ideal que, según la evidencia, ni siquiera es el que la mayoría busca.

Al final, no existe una respuesta universal: los gustos cambian según cada persona, cultura y etapa de vida. Pero algo sí se repite en la mayoría de los estudios revisados: los extremos rara vez son los favoritos, y la combinación entre salud, autenticidad y seguridad personal suele pesar más que unos abdominales perfectos.