junio 11, 2026

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LA UACJ PRESENTA A QUIENES CUIDARAN LA VIDA

Entre honores a la bandera, sueños cumplidos y vocaciones de servicio, 217 nuevos profesionistas de la salud celebraron su egreso en una jornada marcada por el orgullo universitario y el simbolismo nacional

Mientras la mirada de millones de aficionados se concentraba en el Estadio Ciudad de México para presenciar el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre México y Sudáfrica, en Ciudad Juárez, Chihuahua, se desarrollaba otra ceremonia donde también se hablaba de futuro, disciplina y representación.

La mañana del 11 de junio, el Gimnasio Universitario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) reunió a 217 egresados de los programas de Médico Cirujano, Cirujano Dentista y Enfermería del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) y del Campus Ciudad Universitaria, quienes participaron en una ceremonia de graduación precedida por un solemne acto cívico.

La Banda de Guerra y la Escolta universitaria encabezaron los Honores a la Bandera. Después resonaron las notas del Himno Nacional Mexicano y del Himno del Estado de Chihuahua, mientras cientos de familias observaban cómo sus hijos e hijas cerraban una de las etapas más importantes de su vida académica.

La culminación de un sueño construido con el respaldo de su familia

Entre quienes participaron en el acto protocolario estuvo Jennifer Iztel Aguilar Alanísegresada del Programa de Enfermería e integrante de la Escolta de la UACJ. Para ella, la coincidencia entre la inauguración mundialista y su graduación añadió un significado especial a una jornada que llevaba años imaginando.

«Esperé cinco años por este momento. Un día me dije a mí misma que quería graduarme con el uniforme de gala de la universidad y de la licenciatura, tal como lo hice en la primaria y en la secundaria, y el momento por fin llegó», expresó con emoción.

Vestida con el uniforme que representa a uno de los grupos más emblemáticos de la institución, Jennifer describió la graduación como la culminación de un sueño construido con el respaldo de su familia, especialmente de su madre, y de quienes le brindaron la oportunidad de integrarse a la Banda de Guerra universitaria.

La ceremonia estuvo encabezada por el rector de la UACJ, el doctor Daniel Alberto Constandse Cortez, acortejado por la doctora Gabriela Ortega Estrada, jefa del Campus Ciudad Universitaria; la maestra Tania Dolores Hernández García, directora del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB); la maestra María Guadalupe Gaytán Aguirre, secretaria académica; el doctor Salvador David Nava Martínez, secretario general; el maestro Roberto Anaya Moreno, subsecretario de Educación y Deporte Zona Norte; la doctora Daphne Santana Fernández, directora de Salud Municipal, en representación del licenciado Cruz Pérez Cuellar, presidente municipal de Ciudad Juárez, quien recordó a los graduados que la ciudad requiere profesionistas preparados para responder a las necesidades de la comunidad.

«Ciudad Juárez los necesita. Necesitamos manos que curen, que reparen y que cuiden, y esas manos son las suyas», expresó ante los nuevos profesionistas.

El rector destacó el papel fundamental que desempeñarán médicos, odontólogos y enfermeros en la sociedad, subrayando que la formación técnica debe ir acompañada de empatía y compromiso humano.

«Hoy termina la etapa donde el paciente era un libro y el dolor era un caso clínico. A partir de mañana, el paciente tendrá un nombre, tendrá miedo y tendrá una familia esperando afuera», señaló.

El ‘Zero Miedo’ a la vida diaria

Entre los nuevos egresados se encontraba Marco Aurelio Jiménez Argumedo, de la Licenciatura de Enfermería, quien llamó la atención por un detalle poco común en su toga y birrete: símbolos inspirados en Pentagón Jr., conocido internacionalmente por su lema «Zero Miedo».

Lejos de ser un simple gusto personal, explicó que aquella frase se convirtió en una filosofía para enfrentar los desafíos universitarios.

«En la escuela se viven muchos obstáculos: estudiar y trabajar al mismo tiempo, los problemas personales que a veces se acumulan. El simple hecho de identificarme con un personaje así y llevar el ‘Zero Miedo’ a la vida diaria es algo que quise reflejar hoy», comentó.

Su historia resume buena parte de los sacrificios que acompañan a muchos estudiantes universitarios. Habitante del suroriente de la ciudad, debía coordinar diariamente sus traslados entre la universidad y el trabajo, enfrentando trayectos que en ocasiones superaban una hora.

«Siempre tuve que coordinarme para venir a la escuela y luego ir al trabajo. A veces el transporte tardaba una hora. Todo esto es fruto del esfuerzo, de las ganas de salir adelante y de querer superarse siempre», recordó.

Como muchos de sus compañeros, Marco ve la graduación como un punto de partida. Su objetivo es especializarse en cuidados intensivos y continuar su preparación profesional en el extranjero.

«Mi mayor sueño es hacer una especialidad en cuidados intensivos y salir de México en busca de mejores oportunidades», explicó.

Las historias de Jennifer y Marco reflejan el espíritu que la propia Universidad identifica como parte de su Modelo Educativo Visión 2040: la formación de profesionistas capaces de transformar su entorno mediante el conocimiento, la responsabilidad social y el compromiso con la comunidad.

Durante su mensaje, el rector también pidió un reconocimiento para docentes, coordinadores, jefes de departamento y familiares que acompañaron a los estudiantes durante su trayectoria universitaria, destacando que ningún logro académico se construye en soledad.

«Hoy no solo reciben un título, reciben vidas en sus manos; cuídenlas como cuidaron sus estudios en estos años«, expresó.

Por su parte, Itzel Alexandra Sosa Medina, alumna egresada del Programa de la Licenciatura en Cirujano Dentista, ahondó en que “fue el último primer día de clases, la última vez que compartimos apuntes y la última vez que estuvimos juntos en un salón como estudiantes. Sin embargo, también debemos recordar que cada final marca un nuevo comienzo, porque detrás de cada última vez existe una primera oportunidad”.

Sostuvo que, aunque el futuro es incierto, “también está lleno de oportunidades, aprendizajes y nuevos comienzos que algún día se convertirán en recuerdos inolvidables”.

Al finalizar la ceremonia, el Himno Universitario marcó el cierre formal del evento.

A esa misma hora, el mundo observaba el comienzo de una nueva Copa Mundial. En el Gimnasio Universitario, sin embargo, otro encuentro con el futuro acababa de celebrarse. Uno donde no hubo goles ni trofeos, pero sí historias de perseverancia, vocación de servicio y sueños cumplidos.

Porque, mientras México inauguraba una fiesta deportiva ante los ojos del planeta, la UACJ despedía a una generación que pronto ocupará hospitales, clínicas y consultorios. Una generación que, como recordó el rector, tendrá en sus manos algo todavía más valioso que una victoria: el cuidado de la vida humana.